El Solista (The Soloist)
Esta noche tuve la oportunidad de encontrarme de frente con una historia que me conmovió. Hacía muchísimo tiempo que una pelicula no me sacaba lágrimas, hacía mucho tiempo que no sentía una conexión importante con los temas y situaciones de la narración.
Nathaniel es un niño prodigio de la música, ejecuta el chelo. Una enfermedad mental, esquizofrenia, lo lleva a vivir en la calle lejos de familia y sin producir fruto alguno... aparentemente. Aún en ese estado, conservó la cualidad de estremecerse con la música y ejecutarla con belleza. Así, en la calle, es encontrado por un periodista, Steve López, cuya vida no era precísamente exitosa o siquiera medianamente feliz.

La relación que se establece entre estos dos hombres es genial. Empieza por ser una forma para que Steve encuentre algo sobre qué escribir su columna en L.A. Times, termina por ser una herramienta para la redención de ambos. Para Nathaniel, fue fuente de afecto y atención, fue el ancla que poco a poco lo acercó a una vida ligeramente más "real".

Me impresionó mucho la forma en que son descritas las sensaciones de Nathaniel cuando está ejecutando o o escuchando música, la interpretación de Jamie Foxx me pareció genial en ese sentido. De algún modo, es posible identificarse con esa sensación de "transportación" a un plano extraño llevado por las notas perfectamente articuladas por un artista. La mirada dulce de ese hombre fuera de sí, la pasión por una expresión de la belleza que yace en el alma del ser humano... simplemente intenso. Es un ser que vive una realidad alterna con el dolor que su enfermedad le causa, los miedos, la paranoia, e igualmente es capaz de sentir y vibrar ante la belleza.
El periodista, por su parte, es un personaje interesante que en un primer momento sólo ve una historia para su columna, un trabajo, negocio. Progresivamente, la mirada de este hombre atormentado va siendo más aguda y poco a poco y con trabajo logra comprender su propio rol en la vida. Steve encuentra su centro, su identidad, su misión, al encontrarse de "verdad-verdad" con la realidad de Nathaniel. Esto es cuando deja de verlo como un artículo de prensa o sólo como un lastimero caso para la seguridad social. En el punto en que Steve reconoce que no está en posición de salvar a nadie, consigue que su propia vida sea diferente. Por supuesto que con efectos favorables en la vida de quien ahora es su amigo.
El mensaje final que yo me llevo está en las reflexiones que sobre la amistad hace Steve en las escenas finales: la amistad tiene, según algunos científicos, la capacidad de cambiar la química del cerebro y con ello la línea de los pensamientos. Además, es una relación entre dos en la cual todos los involucrados resultan transformados y "mejorados".
Mañana a lo mejor quiera hacer alguna declaración política acerca de la indigencia y las políticas de los Estados para "combatirla"; hoy solo estoy de ánimos para renovar mis votos por la belleza, la humanidad, la amistad y la música.



chelene dijo
Precioso
La música es la mejor medicina
30 Marzo 2010 | 11:28 AM